POEMAS
*Elena Liliana Popescu
No te había dicho hasta hoy


A Joaquín Garrigós
No te había dicho hasta hoy
que los días pasan
sin contarme
sus pequeños avatares cotidianos,
que los mares todos
han vuelto al océano
y que su lecho seco llora en silencio
la viveza de sus olas de antaño,
que la tristeza carece ya de palabras
y los recuerdos
tampoco pueden ya vivirse igual,
que la vida es y no es
lo que parecía ser entonces,
o en un mañana perdido en el pasado,
que he visto
cómo el polvo lo cubre todo,
el perdón y el odio a la vez,
que el aspirar a lo mejor
se impregna del lastre
más fino posible,
carga cuidadosamente oculta
entre los pliegues de la memoria de aquel ser
cada vez más desconocido,
que el olvido no existe
ni tampoco la lejanía
salvo, quizás, en nuestros sueños
de cada día
donde nos recogemos
tantas veces
para poder volver
de tanto en tanto
a nuestro sueño de siempre, allí
donde nos detenemos cada vez
para poder volver algún día...
 

No te había dicho hasta hoy
que el río prepara su lecho
para el retorno a casa
después de peripecias sin cuento,
y los seres que albergó
durante un tiempo
corren desamparados
sin saber que su vida
significará en adelante
algo que los asustará de muerte
en su limitado entendimiento,
que el cieno de las profundidades
está más preparado que nunca
para aceptar las nuevas formas de dolor
para poder aspirar al conocimiento,
que todo es absolutamente
insoportable allí, donde todo
le parece cada vez distinto
al que sólo sabe ver
lo que puede verse,
que la inmensidad puede abarcarse
con el último pensamiento,
que puede convertirse en el primero
sólo una vez en la vida,
o que el punto sea
tan grande que abarque
toda la inmensidad de formas distintas
cuyas ignoradas propiedades
se compenetren hasta la identidad
en sus esencias inmortales,
que el camino es vía y meta en todas partes
donde haya pugna y creación,
pensamiento y esperanza, traición y agradecimiento,
que todo el aliento
está listo para emprender el viaje
y llegar allí
de donde no pueda ya irse
sin sufrir la mayor de las desilusiones
del que sabe...
 

No te había dicho que las estaciones
se transforman momento a momento
en la virtud de una ley no descubierta
por especialistas omniscientes,
para ir al compás de los cambios
producidos en mentalidades inalteradas,
ni que las verdades
son tan peligrosas
como las no verdades
cuando uno se obstina
en ponerlas a prueba,
ni invalidar su existencia,
que nunca puede significar
más tarde, antaño o ahora,
en un mundo sometido al cambio
y al mismo tiempo inmóvil
en sus impenetrables honduras,
que el tiempo sólo es
la faz más temida
de lo desconocido, idolatrado
en el intento del hombre
por superar las barreras de la ilusión invisible...

 

 



 

Spune-mi
Dime

No creíste
que podrías vencer
cuando, renunciando a las armas,
lucharas con tu propia imagen
por tu liberación.

Nunca podrás mirarte
a los espejos que te muestran
débil o altivo,
impávido o cobarde,
según quieras...

Te lo dijeron
pero no lo creíste...

En el país sin espejos,
"¿cuál será tu rostro?",
te preguntarás entonces
una vez más, y lo sabrás
si quieres dejar que la respuesta
llegue por sí sola...

¿Qué tienes que perder
si la búsqueda es
la única realidad posible?

¿Cuál es el camino?
se pregunta el que marcha
sin saber, por el único camino
por el que puede llegar.

¿Llegar adónde?
si él ya está allí
aunque no pueda saber aún
que ha ganado. 

¿Hay alguna competencia más temible
que aquella en que tú
eres el único y obstinado concurrente?

Pero ¿cómo se puede luchar
cuando el adversario lleva
como amuleto
sólo tu rostro?

"Pierde toda esperanza", te dijeron
para que pudieses esperar de verdad.
Pero, dime, ¿de qué le sirve la esperanza
al que lo tiene ya todo?
¿O saber el camino de vuelta al que ya ha llegado?

 
 

Himno al silencio

El que aspira todavía a expresar
la vivencia sensible en la poesía,
el invitado a la cena regia
que alimenta con su don la humilde fantasía

el que ofrenda todo cuanto tiene
Al que significa la Vida misma,
el que eternamente vuelve a las fuentes
y siempre está propicio a admitir el consejo

de quien está dispuesto a enseñarle,
el que se atreve a mirar en silencio
y ver en actos que parecen aislados
Al que, Él solo, sabe de su dolor

y los mantiene en vida mediante el amor,
el que con la poesía intenta abarcar
la esencia viva oculta en elixires
y del cuadro de la Vida desprender

lo que el Pintor quiso destacar
en las sombras del Rostro de la inmortalidad,
el que se atreve a dirigirse
con efímeros versos al género humano

mojando su pluma en la muda desesperación
resucitando la esperanza con palabras
extendiendo su amor
por todas cuantas son, observando

Él que tuvo una vez tanto que decir
con sus ingeniosas rimas,
¿podría acaso componer un poema
que no fuera el del Silencio infinito?

Imn taceri
 
 
   
*Elena Liliana Popescu (Turnu Magurele, Rumanía, 1948) es doctora en matemáticas por la Universidad de Bucarest, de la que actualmente es profesora. Pertenece a la Unión de Escritores de Rumania. Tiene publicados varios libros de poesía. Ha traducido del inglés, francés y español. Entre sus libros podemos citar: A ti (1994), El reino de entre los pensamientos (1997), Vuelo.Sueño y destino (1999, sobre su padre, el poeta y piloto George Ioana) y Peregrino (2003).

Joaquín Garrigós (Orihuela, España, 1942) es licenciado en filología hispánica y en derecho por la Universidad de Murcia. Traductor literario especializado en literatura rumana, ha vertido al español la obra narrativa y memorialística de Mircea Eliade. En 1999 recibio el Premio de Traducción de la Unión de Escritores de Rumania.
Traducción de Joaquín Garrigós