La Universidad Autónoma Metropolitana,
se complace en invitar a usted a la inauguración de la exposición

martes 5 de septiembre de 2006
19:00 hrs.

Galería Metropolitana
Medellín No. 28, Col. Roma Delegación Cuauhtémoc, C.P. 06700, México, D.F.

Energía silenciosa: encuentro con el espacio interior de la escultura

  • Simples y orgánicas, las esculturas de Kiyoto Ota tienen como fundamento: la creación de atmósferas,  la energía encerrada en su interior y, ahora, la posibilidad de habitarlas
  • Integrada por 15 piezas de gran formato, así como por bocetos en barro, el artista originario de Japón y radicado en México desde 1972, presenta la muestra Energía silenciosa en Galería Metropolitana de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM)
  • Exhibirá por primera vez Uteruz, obra habitable donde “convoca a todos los sentidos”, asegura la crítica de arte Teresa del Conde
  • Energía silenciosa será inaugurada en Medellín 28, entre Puebla y Sinaloa, colonia Roma, este martes 5 de septiembre, a las 19:00 horas

Impregnadas por el sentido que Kiyoto Ota  (Sasebo, Japón, 1948) le confiere a la vida cotidiana, así son sus esculturas. Cuando, por ejemplo, habla de Uteruz, “pieza fundamental” en la exposición Energía silenciosa, no entra en detalles sobre los aspectos formales ni conceptuales. No. La explica por las motivaciones que le dieron origen.

Más que conceptos, dialoga sobre los hechos, el anecdotario del que surgieron las obras reunidas en esta muestra; en todo caso, sobre su trabajo como artífice de formas simples y orgánicas. Teresa del Conde les llama talismanes. La historiadora y crítica especializada escribió el texto del catálogo que acompaña a Energía silenciosa.

Cuenta Ota que su hija al cambiar de escuela, una donde ya no le explicaban el mundo en su lengua materna, sufría de migrañas y estrés constantes. Él advirtió que la única forma como podía ayudarla era a través de lo que sabe hacer: esculturas. Creó entonces un espacio de madera de pino, “los niños, afirma, tienen una buena relación con la madera. Recuerdo en mi infancia que la escuela a la que iba era de madera”. Su pequeña hija entraba a su nueva casa y los malestares cesaron.

El nombre del hábitat diseñado por el autor, desata, avisa sobre la naturaleza de Uteruz,  acaso, suerte de seno materno, en el que está permitido el flujo de la luz, fuente nutricia no sólo de energía,  sino de la fragancia perpetua que emana del pino. No debe olvidarse, considera Kiyoto Ota que “la materia es generadora de ambientes y atmósferas. Cálida y suave, la madera genera tranquilidad y olores”.

De esa energía invisible derivó el título de la muestra que presenta la Galería Metropolitana de la UAM, idea sobre la que el autor agrega: “casi invisible, la energía es más importante que aquello que vemos”. Empero, Ota enfatiza el sentido táctil de su trabajo, porque, argumenta, “siempre he tenido presente la relación del tacto del espectador con las piezas”.

Sobre este particular, al también profesor de la Escuela Nacional de Artes Plásticas de la UNAM, resalta que entre sus alumnos, interesados más por la rapidez de Internet y los nuevos soportes tecnológicos, se encuentren menos inclinados por la escultura. Han olvidado, relata de nuevo, que la talla de piedra desarrolla ritmos de respiración y habilidades en la memoria.  “La tierra, dice, es la base de la vida”; de la piedra emerge “la energía primaria” de los seres humanos.

 

El poder oculto de la energía
Teresa del Conde (fragmentos)
Este artista, uno de los más notables y de mayor incidencia entre quienes en México se dedican a la escultura, nació –no en Nagasaki– pero cerca de esa ciudad que se vio asolada por la segunda Bomba Atómica, el 9 de agosto de 1945. Kiyoto nació en Sasebo, lugar cercano a Nagasaki, en 1948. La bomba arrojada a su cercanía fue más grande y pesada que la lanzada en Hiroshima. Los alrededores de Nagasaki son montañosos y eso en algo defendió tanto la ciudad como sus derredores.

Kyoto no habla mucho, de modo que ignoro si lo que he mencionado pudo haber influido en su decisión de venir a México… Cuando visité a Kiyoto para ver sus trabajos con objeto de tomar contacto directo con ellos, antes de redactar este escrito, me habló de las colinas que se perfilan en el horizonte del paisaje que puede ver a diario tras las ventanas de la casa que el mismo diseñó (me mostró algo semejante a una maqueta) en el pueblo de San Miguel Arcángel, rumbo a la cumbre del Ajusco… el caso es que llegó a nuestro país cuando contaba 24 años –sus padres y hermanas permanecieron en la región natal–, se formó en La Esmeralda (aunque ya contaba con estudios previos en Japón) y es profesor de carrera en la Escuela Nacional de Artes Plásticas. Ha formado varias generaciones de escultores…

Las piezas de hierro que ahora presenta Kiyoto Ota son talismanes de energía que ahuyentan los malos espíritus. Son de intemperie y no están sujetas a intervenciones vandálicas porque carecen de aditamentos. Kiyoto Ota vuelve a manifestarse como un maestro en el arte de la tridimensión.

Hoy día no es el plomo, sino el hierro es el material princeps, en tanto que las piezas están firmemente afianzadas en la tierra (el suelo) como si fueran vestigios que señalan la pervivencia de una sofisticada e ignota cultura arcaica, o bien signos y señales de un quehacer efectuado por habitantes de otro planeta, sensación que bien podemos vincular a ciertos elementos de la ciencia ficción que nos han sido transmitidos en el cinematógrafo por Stanley Kubrik, entre otros…

Acerca de Uteruz, Teresa del Conde, describe: Son dos esferas privadas de sus casquetes polares que se unen por en medio y que, así unidos, recuerdan los capullos de mariposa. Esta obra convoca a todos los sentidos; tiene que ver con la luz, pues los intersticios la filtran, con la posibilidad de penetrarla, con el movimiento, que es a la vez centrífugo y  centrípedo, con el olfato, pues despide olor a pino, y desde luego con el tacto… pesa 300 kilos y es producto de una elaboración de espacio que debe calificarse de arquitectónico. Se arma de tiras curvas, fragmentos de esfera, que provienen de cortes estratégicos efectuados en vigas longitudinales. Sus dos bocas (de allí que sea posible ingresar en ella y luego salir por el extremo opuesto), son dos arcos perfectos que permiten la introducción holgada de una cabeza humana normal y a partir de allí, de todo el cuerpo, de modo que simbólicamente representaría para el espectador que la penetra, un cómodo retorno al útero que no implicaría sensación claustrofóbica alguna…

Kiyoto Ota
Sus principales exposiciones individuales: Museo de Arte Moderno (1986); Galería Expositum (1990); Galería de Arte Contemporáneo (1987 y 1992);  Museo de Arte Contemporáneo de Oaxaca (1995); Museo de Arte Carrillo Gil (1997); Senado de la República (2004); XXXIII Festival Internacional Cervantino (2005). Cuenta con 55 exposiciones colectivas en México, Estados Unidos, Francia y España.

En 1993 ganó la Beca de Intercambio de Residencias Artísticas México-Estados Unidos; tercer premio en escultura en el XII Concurso Nacional para Estudiantes de Artes Plásticas en Aguascalientes (1977-78); fue titular de escultura de jóvenes creadores del FONCA (1996-1998); ha sido profesor invitado del Instituto Sudcaliforniano de Cultura en la Paz, Baja California Sur.

Energía silenciosa/Galería Metropolitana de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM)/Medellín 28, entre Puebla y Sinaloa, colonia Roma/martes 5 de septiembre, 19:00 horas/Estación Insurgentes del Metro/5511-2653 y 5511-0809 ext. 23